Por qué es importante mantener limpios tus radiadores eléctricos

Autor: Rointe



Además de tener un aspecto mucho mejor que uno sucio, mantener tus radiadores limpios y libres de polvo y suciedad, puede ayudarte a mantener bajo el coste de tu calefacción diaria.

Cuando el polvo y la suciedad se acumulan entre las aletas y espadas del radiador, dificultan la convección natural, lo que significa que el producto debe trabajar más para calentar la estancia, incrementando la cantidad de energía consumida.

Por ello, es importante tomar las medidas adecuadas y limpiar a fondo tus radiadores eléctricos al menos una vez al año. Ahora, con la llegada del calor puede ser el momento perfecto para ello, ya que no volveremos a encender nuestra calefacción hasta el próximo otoño.

Puede que no nos haga rico de la noche a la mañana, pero dedicar unos pocos minutos a la limpieza de nuestro sistema de calefacción, puede producir un ahorro significativo en el costo de la calefacción de nuestra vivienda y alargar su vida útil.

¿Por qué mi radiador eléctrico sigue llenándose de polvo?

Hay polvo en el aire todo el tiempo. Incluso ahora, mientras lees esto. Está en todas partes y probablemente no todo sea polvo tampoco.

Puede haber pelo de mascotas (si tienes animales en tu hogar), residuos de nicotina (si eres fumador) y todo tipo de otras partículas mezcladas.

La razón por la que se agrupan y quedan atrapadas en el radiador y sus alrededores es la llamada convección natural del aire, que ayuda a hacer circular el calor por toda la habitación.

El aire caliente sube y el aire frío baja. Así que a medida que el aire se enfría y baja, se lleva el polvo con él. En el momento en el que es aspirado a través del radiador eléctrico, el polvo comenzará a acumularse en sus aletas internas.

Puede ser que nunca lo hayas notado antes, porque seamos sinceros, ¿quién revisa las profundidades de su radiador eléctrico de forma regular? Si este es tu caso, es probable que te encuentres con una gran cantidad de polvo y suciedad en su interior.

¿Qué necesito para limpiar mi radiador eléctrico?

Antes de ponernos a ello, debemos revisar el material necesario:

  • Aspiradora
  • Cubo de agua jabonosa caliente
  • Esponjas y trapos
  • Toalla o una sábana para el polvo
  • Un palo largo o telescópico para alcanzar la parte interna del radiador

Comienza la limpieza

Con tan solo seguir unos sencillos pasos, nuestro radiador eléctrico volverá a tener un aspecto limpio y brillante, asegurando su correcto funcionamiento y ahorrándonos un dinero extra.

Paso 1: apaga tu radiador

Antes de empezar a limpiar los radiadores eléctricos, es importante asegurarse de que están apagados. La seguridad es fundamental mientras se limpia, ya que todos sabemos que el agua y la electricidad no son buenas compañeras.

Paso 2: Limpiar con aspiradora los radiadores eléctricos

Para empezar, hay que tratar de aspirar la mayor cantidad posible de polvo de dentro, alrededor y debajo del radiador.

Prueba todos los accesorios de tu aspiradora para ver cuál es el que funciona mejor, incluso si es capaz de aspirar entre las aletas. Pero no te preocupes si no lo hace, hay fórmulas sencillas de solucionar este problema.

Paso 3: El método del palo o la regla

Por supuesto, puedes comprar cepillos de limpieza especialmente diseñados para radiadores, pero si no los tienes, tendrás que improvisar.

Toma un pedazo largo de madera- algo como una vara de medir o una regla de un metro – envuelve un paño alrededor del extremo y asegúralo con un poco de cinta. Ten cuidado de no cubrir la tela con demasiada cinta o poner demasiada tela alrededor del palo, ya que esto puede hacer que sea demasiado grueso para entrar en los recovecos más pequeños del radiador.

Coloca una toalla o un paño debajo del radiador eléctrico (para recoger el polvo o la suciedad que caiga y mantener el piso limpio) y comienza a empujar el palo por la parte interna del radiador, de arriba a abajo, empujando el polvo y la suciedad hacia afuera hasta que todo quede bien limpio.

Repite esta acción en cada elemento de tu radiador, hasta que hayas eliminado la mayor parte (si no todo) del polvo y la suciedad.

Paso 4: El método del secador de pelo

Lo creas o no, una forma sencilla y eficiente de sacar el polvo del interior y de la parte trasera del radiador es usar un secador de pelo.

Sólo tienes que apuntar la boquilla del secador hacia las ranuras de la parte superior del radiador y encenderlo a máxima potencia.

Esto te ayudará a extraer mucho polvo y suciedad del interior y de la parte trasera del producto. Asegúrate de colocar un paño o una toalla adecuada en el suelo antes de empezar.

Paso 5: Limpieza con agua y jabón

Vierte un poco de líquido friega platos o tu producto de limpieza favorito (ph neutro) en un cubo con agua.

Recuerda comprobar antes que nada que tu radiador está apagado. Sumerge una esponja o paño en el agua y escúrrelo para que esté ligeramente húmedo. Limpia el exterior, teniendo cuidado de no salpicar gotas en el suelo y límpialo con un paño seco.

Consejos adicionales

Hemos preparado además algunos consejos adicionales para mantener limpio tu sistema de calefacción:

  • Aspira tu radiador eléctrico regularmente. Esto no sólo te ayudará a protegerte contra las alergias, sino que también contribuirá a garantizar que tu calefacción funciona a la perfección en todo momento.
  • Recuerda que el verano es la mejor época del año para hacer una limpieza a fondo.
  • Si deseas dar a tu radiador una limpieza a fondo, puedes descolgarlo de la pared por completo, para poder limpiar la parte posterior y la pared de detrás o incluso pintarla!

Cosas a tener en cuenta cuando se limpia un radiador eléctrico

Limpiar tus radiadores eléctricos es bastante fácil de hacer una vez que le hayas cogido el tranquillo, pero hay algunas cosas que hay que tener en cuenta a la hora de realizar este trabajo.

  • Es importante tener cuidado con el tipo de materiales que utilicemos. Evita el uso de materiales abrasivos como, por ejemplo, estropajos metálicos, ya que pueden rayar y dañar la superficie.
  • Si hay manchas difíciles, pulveriza oxígeno activo, déjalo actuar unos minutos límpialo enérgicamente con un paño o una esponja.
  • No intentes nunca abrir tu radiador eléctrico para limpiarlo, ya que podrías dañar alguna de sus partes.

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