La calidad de los materiales que utilizamos para la fabricación de nuestros productos es fundamental. Por ello, trabajamos únicamente con materiales de primera calidad que ofrecen el máximo confort en el hogar y mejoran la vida de nuestros clientes.
Hoy en día, existen diversos materiales empleados en el desarrollo y fabricación de radiadores, como el acero, el hierro fundido, la piedra o el aluminio. A continuación, explicamos por qué elegimos el aluminio y el acero para nuestros radiadores eléctricos y secatoallas.
Radiadores eléctricos de aluminio de alta pureza moldeado por inyección
Los radiadores de aluminio son una excelente opción en calefacción eléctrica debido a sus múltiples ventajas:
Alta resistencia a la corrosión: El aluminio forma una capa de óxido natural que lo protege de la corrosión, garantizando una mayor durabilidad.
Rápido calentamiento y alta producción de calor: Su excelente conductividad térmica permite alcanzar la temperatura deseada en menos tiempo, proporcionando un ambiente confortable rápidamente.
Ligereza y reciclabilidad: El aluminio es un material ligero, lo que facilita la instalación de los radiadores. Además, es 100% reciclable, contribuyendo a la sostenibilidad ambiental.
El aluminio es el metal más abundante en la Tierra, representando aproximadamente el 8% de la corteza terrestre. Sus propiedades lo hacen ideal para diversas aplicaciones en nuestra vida diaria, desde la construcción hasta dispositivos electrónicos.
Entre las propiedades destacadas del aluminio se encuentran:
Ligero: Casi tres veces más ligero que el hierro, facilitando su manipulación e instalación.
Duradero: Posee una resistencia comparable a la del acero, asegurando una larga vida útil.
Dúctil: Fácil de procesar, no se magnetiza y forma aleaciones con otros metales, ampliando sus aplicaciones.
Resistente a la corrosión: Gracias a su capa superficial de óxido natural, mantiene su integridad en diversas condiciones ambientales.
Excelente conductor de calor: Con una conductividad térmica de aproximadamente 209 W/(m·K), es ideal para la fabricación de radiadores.
Además, el aluminio se puede procesar mediante diversas técnicas, como laminado, trefilado y estampado. Su apariencia similar a la plata y su capacidad para reflejar la luz lo hacen atractivo estéticamente. También se puede pintar fácilmente, permitiendo una amplia variedad de colores y acabados, como nuestra gama DESIGNLINE para la Serie D.
El aluminio no es inflamable y, a diferencia de los plásticos, no es tóxico. Es más rentable que otros metales y materiales, y su reciclabilidad lo hace respetuoso con el medio ambiente. Todas estas propiedades lo convierten en la materia prima ideal para el cuerpo de nuestros radiadores Rointe. Su proceso de fabricación mediante fundición permite obtener el diseño exclusivo y patentado de nuestros radiadores.
Descubra nuestra gama de radiadores de aluminio rellenos de aceite, incluyendo aquellos con conexión WiFi.
¿Por qué utilizamos acero para nuestros secatoallas eléctricos?
La elección del acero para la fabricación de nuestros toalleros se basa en su función específica. Mientras que los radiadores están diseñados para estabilizar la temperatura ambiente de una habitación, los secatoallas están destinados a elevar la temperatura del baño y, fundamentalmente, a secar las toallas.
El acero es el material ideal para este tipo de productos calefactores debido a:
Menor conductividad térmica: Tiende a disipar menos calor y a acumularlo en la superficie, lo que es eficaz para reducir la humedad y secar las toallas.
Resistencia y durabilidad: Es uno de los metales más resistentes y no corrosivos, garantizando que nuestros secatoallas sean duraderos y fáciles de mantener.
Resistencia a la oxidación: Una vez instalado en el baño, el secatoallas está expuesto a salpicaduras de agua y humedad. El acero, especialmente el inoxidable, ofrece máxima resistencia y protección contra la oxidación.
Retención del calor: El acero retiene el calor y continúa emitiéndolo durante mucho tiempo, lo que supone un ahorro energético a largo plazo.
Todos nuestros productos y componentes, incluidos nuestros secatoallas eléctricos, están fabricados en Europa. El cuerpo de acero se elabora mediante un proceso artesanal en el que los tubos se sueldan individualmente a los colectores. Utilizamos aleaciones soldables con resistencia óptima a la humedad, diseñadas para operar en ambientes con humedades relativas elevadas (superiores al 70-80%).
Los toalleros Rointe son el complemento perfecto para baños de cualquier tamaño. Con potencias nominales entre 300 y 1.000 W, se calientan rápidamente y conservan el calor durante más tiempo. Disponibles en diversos tamaños, son fáciles de instalar con anclajes a la pared.



